Busqué en Facebook e internet una tarjeta para el día del
padre…
Llevaba buscando una que verdaderamente llamara la atención
y fuera hermosa desde una semana antes del día del padre y al fin encontré una, así que saqué el boceto para mostrarles a mis
alumnos como se tenía que hacer, pero recordé que había varios que tenían sólo
a su mamá con ellos, y ya había escuchado a varios maestros anteriormente decir que
se hacían las tarjetas y que cada quien viera a quien regalárselas, sin
embargo, pensé detenidamente en cada uno de mis alumnos, ¿verdaderamente era
factible esa decisión?
Después de pensar por un momento llegué a la conclusión
de que no, realmente creí que no era tan buena idea como parecía, así que saqué
algunas frases y fotografías sobre las mamás para tener por si acaso algún
alumno quisiera dedicarle su tarjeta más bien a su madre que en realidad era
padre y madre a la vez.
Así, llegó el día de la creación de la tarjeta y entregué a
mis alumnos el material, además les expliqué como debía ser construida. Al terminar
de explicar las instrucciones me acerqué a los alumnos que tenían a su papá
lejos de ellos, la primera me dijo que le daría la tarjeta a su abuelo y
reiteró que siempre lo hacía así, pero al llegar con el segundo vi que estaba
recortando cabizbajo y le pregunté a quién le entregaría la tarjeta, él me
contesto que a nadie y comenzó a llorar, así que tome la hoja que había sacado sobre
las mamás y le dije:
“Corazón, saqué estas imágenes y material para que
hicieras una tarjeta especial, y es que tú y yo estamos igual, nuestro papá
está lejos, y nuestra mamá es papá y mamá al mismo tiempo” él no paraba de
llorar desconsoladamente así que seguí “la tarjeta dice papá porque siempre hay
alguien que hace ese papel, ¿Quién lo ha hecho en tu caso?” a lo que él me
contestó que su mamá, entonces le dije “Estamos igual” con ello él empezó a
pegar y acomodar su tarjeta, la terminó y me la mostró, en cada aspecto decía
el nombre de su mamá, a qué se dedicaba, cuál era su frase favorita y su comida
favorita, se quedó tranquilo después de todo no era extraño, yo lo acompañaba
con la misma tarjeta... Lista para entregar a mamá…