jueves, 27 de julio de 2023

¿Realidad?

 Que interesante se han puesto las redes sociales en estos días, personas sin hijos, padres de familia, políticos, docentes, y todos se han subido al tren del “análisis exhaustivo” de los libros de textos gratuitos para educación primaria. Las opiniones han sido vastas, entre que las palabras mal escritas, que los contenidos no son acordes a los fines educativos, se quieren adoctrinar a los niños, entre otras tantas que pueden leerse en comentarios de diversos personajes de la web.

Que buen circo hacemos, como parte de ello, como si fuera un pecado mortal el cambio, de lo que sea, bueno o malo. Es mejor estarnos quietos, sin movernos, en el conformismo de lo que los editores intelectuales hicieron por nosotros hace unos años, o peor aún querer volver a los libros de hace veinte años, porque eran “más bonitos” o “una maravilla” que, si eran o no, ya no viene al caso.

Recuerdo los libros con los que me enseñaban a mí, y sí, vaya que eran bonitos, pero ni remotamente serían acordes para las generaciones de ahora.

A veces, nuestra realidad va cambiando y nos hacemos tan de la vista gorda, que no queremos aceptarlo, nos quedamos atrás como aquellos viejos que se molestaban porque había Darks, emos, punks, entre otras culturas urbanas, y mi generación fue feliz en esos tiempos. Ahora la realidad es otra, y lo que vemos que se nos hace extraño, eso es lo que es, no hay otra, ni si quiera la ficticia que quisiéramos, perfecta donde los adolescentes y niños hacen lo que creemos que fue bueno en nuestros tiempos, el miedo a lo desconocido, siempre ha sido nuestro talón de Aquiles.

Se dice que se quiere adoctrinar, pero si existen docentes que revisaron los libros en digital pueden ver que cada tema es flexible, lo suficiente como para que los alumnos construyan su propio criterio, criterio que será formado de acuerdo a su contexto. Nos asustamos al ver plasmadas las diferentes formas del mundo, pero no queremos ver lo que está a nuestro alrededor, con las preferencias de nuestros seres cercanos, vecinos y amigos, que nuestros niños ven a diario, y ahora plasmar esa realidad en un libro “no es de Dios”. <El contenido de los proyectos y programas educativos que contemplen las realidades y contextos, regionales y locales>, este es un extracto de nuestra constitución, artículo 3°, que no se nos olvide. No queramos imaginarnos lo que no es.

He comprendido, como docente, las opiniones de padres de familia, pues ellos no tienen los libros a la mano, pero que hay de los docentes, que sin más se lanzan a opinar, porque no hay otra manera de decirle a lo que hacen, contra algo que no conocen, lo mínimo sería analizar y luego con fundamentos argumentar su pensamiento. Le pedimos a los niños y adolescentes que distingan entre opiniones y argumentos cuando parece que no logramos ni nosotros distinguir entre una y otra.

Nuestros padres de familia están conflictuados, ven a los docentes y sus opiniones y no les queda más que confiar en lo que decimos, es por esto que se manifiestan inconformes, aun, cuando no han visto un libro de texto.

Se ha visto una hoja de un libro donde se escribe una palabra con la letra e, donde debería esta la o. Foto tomada por un individuo que ha sabido manejar a miles de personas, que, sin darse a la tarea de investigar cómo, para qué, y dónde fue escrita, lanzan sus opiniones sin conocimiento. Es triste ver cómo funciona la vida en la actualidad. La educación es para la paz, no para el conflicto, pero que se puede esperar de un profesionista que en vez de investigar quiere causar polémica ante un acto de valentía de sus mismos colegas.

Somos docentes, lo mínimo que se espera es la tolerancia, pero nos puede más una letra, ¡una letra! Que las ganas de educar a nuestros niños y adolescentes en la perspectiva de género, el pensamiento crítico, fuera de los fanatismos y prejuicios, educar para la paz, ¿cuál paz? Si nosotros no ponemos el ejemplo.

Y nos ponemos detrás de la RAE, repitiéndonos una y otra vez que un lenguaje con letras que no se usaban en nuestros tiempos está en contra de todo lo que conocemos y bla, bla bla, una aberración. Con respecto a ello, encontré lo siguiente:

Usuario x "¿Cómo me puedo referir a una persona no binaria?". La RAE contestó: "Le recomendamos que pregunte a dicha persona cómo desea ser tratada".

No hay mejor respuesta que esta, respeto, y solamente eso. No le tengamos miedo.

Hace muchos años la vida era diferente, ahora lo es también, pero con nuevos aspectos que hay que comprender, no nos quita nada el ser tolerantes y respetuosos, ante las nuevas generaciones, no le queramos otorgar la culpa a los libros de texto de algo que es nuestra realidad y nos hemos negado a mirar, es lo que es, no va a cambiar porque los libros estén a favor o no.

Los nuevos libros no son perfectos, pero es algo por donde empezar, me gustaría ver a más personas, docentes, seres humanos, que le apuesten a su lado profesional, involucrarse más en los beneficios y luego en propuestas para la mejora, fundamentos, argumentos, en vez de tanta opinión sin pies ni cabeza, porque francamente, dan mucho que desear y, sobre todo, quedan a deber bastante…