¿Discriminación y derechos de los niños
o derechos humanos e intimidación hacia los infantes? ¿A cuál a aportas?
Lauryn Armstrong.
Al hablar de la infancia, comprendemos que es la etapa en
donde el ser humano aún es un niño consta desde los 0 a los 12 años, implicando
la libertad y las buenas condiciones de la misma. Así mismo, conocemos como
identidad como el conjunto de rasgos propios de un individuo, éstos pueden
surgir de manera innata, pero también de la influencia del entorno social en
donde se encuentre la persona.
Es relevante conocer estos dos conceptos debido a que en
la docencia siempre se ven involucrados y más aún en primaria.
Conocemos varios casos en donde un docente es homosexual
o travesti y la forma de actuar de sus alumnos, claro está que en los países como
Estados Unidos, éste tipo de situación no es nada “anormal”, sin embargo,
dentro de México, es otra historia. La homosexualidad es mal vista y juzgada,
mucho más el travestismo. Ahora bien, si se le añade que el travesti es un
docente en servicio, el juicio suele ser mayor, con más peso y fuerza. No
obstante, la discriminación de los infantes, padres de familia e incluso la
misma institución no cuenta en esta parte de la historia, sino lo que puede
decir la sociedad y lo que se “necesita” en estos tiempos.
Es necesario ver desde varias perspectivas la situación
que acontece, ya que “Andrea Carolina” o Sergio entra al salón de clases
vestido de mujer lo cual causa conflictos pues las niñas se sienten atacadas
por las entradas al baño y mirarlo ahí, acción que puede ser perjudicial tanto
para él como para las niñas en sus derechos como tal. Sin embargo, acciones
como vestirse de mujer o de hombre no debería ser tema de discusión ya que no
existe, en la institución donde labora, un uniforme para los docentes, por lo
que hay libertad de vestir para todos.
Según las definiciones presentadas al principio de este
artículo, comprendemos que el presentarse vestido de mujer de repente puede
llegar a afectar a los alumnos en su formación de identidad, llegando a tener
desorden de identidad de género, lo cual si sería desde la perspectiva
psicológica un problema para los infantes, en el momento y en un futuro. Sin
embargo, no se puede hacer mucho si no se piensa en una solución en donde ni
haya discriminación ni haya violación de los derechos de los niños.
Conocemos como futuros docentes que muchas veces somos
modelos a seguir de los niños por lo que la formación de la identidad en ellos
está pendiente de lo que hace uno como profesor, lo que en otras profesiones no
se tiene que cuidar, pues un arquitecto, un ingeniero, abogado, etc. No da “el
ejemplo” ni es considerado “modelo”, y tampoco está en el lente de la sociedad,
esperando a que falle para tachar a todos por igual. Aunque si es visible el
desprecio aún en otras profesiones como las que he nombrado de la
homosexualidad, restándole credibilidad y confianza en su labor.
Ahora bien, regresando a la parte de la docencia,
contemplar a los infantes protegiéndolos de lo que es natural en el mundo es un
error (Jurado, 2002) pues crecen en una burbuja en donde
sólo existen personas “normales” y llegan incluso a tener fobias a personas
diferentes a ellas, incluso con sus pares, dando pie a la discriminación por el
tono de piel, los gustos musicales, la forma de vestir, etc. (CONAPRED, 2008)
Como conclusión es importante que comprendamos los
derechos de cada ser vivo de ser,
pero también las obligaciones de ser
como quiere ser sin perjudicar a los demás.
Es por ello que como solución al problema planteado,
considero que una buena idea sería contemplar en el reglamento institucional
interno de cada escuela el uso de uniformes que descartaría este tipo de
problemáticas, atendiendo como géneros: masculino y femenino, según el género,
un traje especial, similar al que le piden a los alumnos, mismo en el uso de
los baños, éste sea por género: masculino o femenino como viene en acta de
nacimiento o identificación oficial, en donde no es necesario saber las
preferencias sexuales y todos los docentes atiendan solamente a las reglas
planteadas por la institución. De esta manera, no se hará una discriminación a
ninguna persona, ni tampoco se le dará libertinaje pues así como sus derechos
son importantes, también sus obligaciones.
Bibliografía
CONAPRED. (2008). Discriminación: una barrera para la inclusión.
México: CONAPRED.
Jurado, J. C. (2002). PROBLEMATICAS SOCIOEDUCATIVAS DE LA
INFANCIA Y LA JUVENTUD CONTEMPORANEA. Redalyc.org, 205-216.
No hay comentarios:
Publicar un comentario