martes, 22 de septiembre de 2015

La locura de ser docente

Ser docente, no es ser madre
es algo más que eso
es educar sin declinar
es formar con valores.

Un docente sufre
pero no lo hace notar
porque cada día que pasa lo ama más
porque cada día, más sonrisas acumula
y aunque fue estudiante
dentro de una escuela semejante
sigue aprendiendo con cada alumno
sin importar que tema sea
ellos le cuestionan
con la inocencia que les caracteriza
porque aunque hay un plan establecido
siempre hay un alumno extrovertido
que el docente ama, igual que a los demás
pero a cada uno de manera distinta
pues cada uno es especial.

El corazón de un docente es tan grande
para tener a más de 40 niños en cada ciclo escolar
que es comparado con la cordillera de los Andes
y aún así le caben más.

Ser docente es lo más difícil
lo más imperfecto que pueda existir
pero cuando se tiene esa pasión
no hay más que perder la razón
de una manera muy a lo docente
de la manera que cada alumno se merece.

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